viernes, 17 de marzo de 2017

Letras al carbón de Irene Vasco





"Las letras estaban presentes en todas partes, pero casi nadie las reconocía. Los periódicos viejos servían para empacar las compras y para tapar las rendijas de las paredes, así el viento no se colaba en las noches frescas. "





La protagonista de "Letras al carbón" es una niña que vive en Palenque, un pueblo de Colombia, donde sólo el dueño de la tienda sabe leer. Cuando la hermana mayor de nuestra protagonista empieza a recibir cartas de un joven médico, las dos fantasean imaginando que son cartas de amor, pero nadie entiende lo que dicen. Por eso la niña decide aprender a leer, para poder explicarle a su hermana el contenido de esas cartas.

"Letras al carbón" nos recuerda que todavía existe el analfabetismo, y expone de una forma muy amable pero también muy clara algunas de sus consecuencias. El tono general del libro es positivo, no se plantea como un drama, pero lo cierto es que no saber leer supone perder oportunidades importantes en la vida, y eso está muy bien reflejado en la historia.

Las ilustraciones de Juan Palomino me gustan mucho, reflejan un pueblo de cimarrones con sabor exótico, en colores cálidos y alegres. También me ha gustado la forma en que la niña aprende a leer, mediante los nombres que el dueño de la tienda anota en la pared para llevar las cuentas. Y es que así se integra la lectura en la vida cotidiana, no se ve como algo ajeno y abstracto que está sólo en los libros.



Nuestra protagonista, a su vez, enseña a su hermana y a otros niños del pueblo a leer. Lo hace "jugando a ser el señor Velandia", de nuevo en tono alegre y lúdico, lo que presenta el proceso de aprender a escribir, que a algunos niños les resulta arduo, como algo divertido.


Al final, la niña recibe de su maestro un libro, que según ella es "el mejor regalo que nunca nadie me había hecho." Y decide compartirlo con todo el pueblo, leyéndolo en voz alta.  Esa generosidad es algo que siempre conservará:

"Desde ese momento no he dejado de leer para mí...y para los demás"

Aunque no forma parte del relato, al final del libro hay un texto en el que la autora habla de su experiencia como formadora en comunidades rurales de difícil acceso. Me ha conmovido cómo habla de mantener la tradición aunque todo se transforme, y del papel de las madres y las bibliotecarias comunitarias.

En resumen, "Letras al carbón" me parece un libro imprescindible para fomentar el amor a la lectura y la escritura en los niños. También fomenta los valores de la solidaridad y la paciencia. Es una lectura muy recomendable.

¿Qué os parece esta propuesta? ¿Habéis leído este libro? Espero vuestros comentarios.

Por hoy me despido con un beso para todos. Nos leemos la próxima semana.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada